Iniciamos con una serie de información relacionados con los desafíos que esta afrontando el mercado laboral a raíz de los avances tecnológicos en materia de inteligencia artificial y sustitución de puestos de trabajo por herramientas tecnológicos.

Según el Fondo Económico Mundial para el 2020 desaparecerán 7.1 millones de plazas laborales y se crearan 2 millones de nuevos puestos de trabajo. Además estiman que el 65% de los estudiantes de primaria trabajarán en profesiones que actualmente no existen. Se estima que esta revolución tecnológica tendrá un impacto mayor que la que tuvo la revolución industrial.

Los puestos de trabajo relacionados con aspectos administrativos y labores rutinarias serán los más amenazados en desaparecer. Y aquellos que requieren habilidades sociales serán los más demandados, por lo que las habilidades sociales e inteligencia emocional serán altamente valorados en el futuro.

Como establecimientos educativos nos presentan varios desafíos:

A nivel mercadológico, ¿Qué nuevos servicios serán valorados por los padres de familia en el futuro cercano?, ¿Qué comunicar y cómo? ¿Cómo traducir este desafío en una oportunidad para rentabilizar  el servicio que actualmente ofrece mi colegio?

A nivel administrativo, ¿Cómo apartar el tiempo para la investigación e innovación? ¿Cuál es el plan estratégico de mi establecimiento educativo ante esta nueva disyuntiva? ¿Qué perfil de personal, puede apoyar la estrategia del establecimiento o como alcanzar un adecuado manejo del recurso humano? ¿Qué recursos y herramientas pueden apoyar para ser más eficiente?, . (Intenciones de ser buenos educadores, todos tenemos. Pero la mera intención no es suficiente. Además, hay que ser eficientes)

A nivel pedagógico, ¿Cómo transmitir al aula lo que se planifica en la dirección? ¿Qué nuevas metodologías pueden alcanzar los objetivos pedagógicos? y que ademas pueda ser percibido por el padre de familia como un valor agregado. “La buena educación es cara pero la mala educación es más cara todavía.”. Porque todos los que estamos en el segmento educativo, sabemos que hay que hacer milagros para poder cubrir los costos educativoscon las limitantes financieras.

Lo cierto es que en pocos años los padres de familia ya no buscaran en los establecimientos educativos lo mismo que buscan ahora. Y esto será aprovechado por aquellos establecimientos visionarios y eficientes que realizarán movimientos estratégicos adecuados a los nuevos retos sociales.

Pero como no hay que inventar el agua azucarada; Fundación Telefónica publico un informe completo sobre este tema. Que además esta apoyado por videos y conferencistas internacionales. El cual compartimos en el presente boletín para los que quieran ampliar en el tema. http://www.redage.org/sites/default/files/adjuntos/20_encuentrointernacionaleducacion_1.pdf

Sabía que ya existen “call centers cognitivos”, donde las llamadas las contesta una máquina capaz de atender dudas de forma eficiente y rápida. También detecta los estados de ánimo y brinda recomendaciones. Brindando hasta un 40% de ahorro a las empresas.

Esta noticia nos da una idea del futuro laboral al que se enfrentaran nuestros estudiantes. Así como un indicio de los indices de desempleo que habrán en el futuro. Aunque muchas profesiones desaparecerán, algunas nuevas aparecerán. Y otras serán transformadas. Es por ello que como establecimientos educativos debemos estar preparados para un futuro cercano y posiblemente incierto.

Primero debemos familiarizarnos con la segmentación de paradigmas sociales que se han creado al rededor de la educación. Se entiende esta clasificación como una mera forma de nombrar las bases sociales que influyen en la educación. Sin embargo, un individuo puede hacer uso de los tres paradigmas para cumplir sus metas.

La sociedad 1.0 refleja las normas y prácticas que prevalecieron desde la sociedad preindustrial hasta la sociedad industrial. Por su parte la sociedad 2.0 hace referencia a las enormes trasformaciones sociales que están teniendo lugar en la sociedad actual y que encuentran su origen principalmente en el cambio tecnológico. Por último la sociedad 3.0, alude a la sociedad de nuestro futuro más inmediato, para la que se pronostican enormes transformaciones producto del cambio tecnológico acelerado provocado por la globalización continua alimentada por los Knowmads. Cuando hablamos de Knowmad nos referimos a un individuo innovador, imaginativo, creativo, capaz de trabajar con cualquier persona, en cualquier lugar y momento. Es el perfil de ciudadano ideal para la sociedad del siglo XXI.

La nueva sociedad 3.0 demanda a individuos creativos, emprendedores, críticos, competentes en las TIC, autónomos, emprendedores, con altos dotes sociales que se adapten fácilmente a los ambientes laborales. Los ciudadanos han de ser formados basándose en la autonomía y la flexibilidad, en la transmisión de actitudes reflexivas en una sociedad protagonizada por la incertidumbre y los constantes cambios. Se avanza y cada vez se requiere a individuos más polivalentes. Los docentes deben adaptarse a un mundo cambiante y deben formar a sus alumnos sin saber qué les deparará el mañana, pero ofreciéndoles los recursos necesarios para que estos puedan adaptarse a una sociedad versátil, sociedad que exige aprender a aprender y a desaprender.

Los sistemas educativos siguen basándose en modelos tradicionales y confeccionados hace más de 100 años, los cambios no parecen ser responsabilidad exclusiva de la educación sino que se requieren cambios globales. Es necesario que los gobiernos inviertan más recursos en el ámbito educativo para contribuir a la evolución de la sociedad, dando paso a nuevas formas de aprendizaje adaptado a la era digital y a la nueva sociedad del siglo XXI.

Por otro lado, los docentes deben cambiar su mentalidad, aprovechar sus potencialidades y favorecer un modelo innovador. Tanto la creatividad como la innovación son puntos clave para lograr un aprendizaje aumentado. Se trata de construir nuevos modelos educativos, organizados e interactivos.

Podemos resumir:

1. Cuando hablamos de sociedad 1.0, 2.0 y 3.0 nos referimos a paradigmas que actualmente conviven de manera simultánea, hasta en los países más desarrollados.
2. La sociedad del siglo XXI requieren individuos creativos, emprendedores, críticos, competentes con las TIC, con altos dotes sociales y que se adapten fácilmente a ambientes laborales diversos.
3. Es trascendental el establecimiento de políticas públicas regionales para el desarrollo sostenible en el que uno de los pilares sea la inclusión social.
4. La consideración de que todos los jóvenes son nativos digitales y dominan las TIC para usos de provecho en el siglo XXI, es un mito que hay que romper, dando lugar que dentro de la pedagogía se debe enseñar a hacer un uso adecuado de la tecnología y adquisición de conocimiento valido a través de ella.

1. La sociedad del siglo XXI requiere individuos creativos, emprendedores, críticos, competentes con el mundo digital, con altos dotes sociales y que se adapten a ambientes laborales diversos.

2. La inclusión social como eje: es trascendental el establecimiento de políticas públicas regionales para el desarrollo sostenible en el que uno de los pilares sea la inclusión social.

3. Se requiere liderazgo institucional: la cultura digital lleva años instaurada en la sociedad. Las instituciones educativas no pueden permanecer ajenas, por lo que se torna fundamental un liderazgo institucional basado en la construcción de un sentimiento de comunidad sólido, unido a un uso de las TIC desde y para la pedagogía y el currículo del centro.
4. Extraer la Inteligencia colectiva: en una sociedad cada vez más compleja sobrevivir en ella depende cada vez más de una inteligencia colectiva. El ser humano es social por naturaleza, por lo que ha de aprovechar las posibilidades abiertas de la sociedad digital.
5. Contenidos + Pedagogía + Tecnología: la intersección entre tres factores fundamentales son claves para la introducción de las TIC en los procesos educativos: sólidos conocimientos de los contenidos, dominio de competencias pedagógicas y manejo de herramientas tecnológicas y sus posibles aplicaciones. La tecnología no reinventa a la pedagogía, sólo amplía sus posibilidades.
6. Las TIC implican nuevos métodos de evaluación: aprender utilizando las TIC requiere un planteamiento metodológico distinto al de adquisición de meros contenidos. Evaluar este tipo de aprendizajes no debe centrarse, por tanto, en determinar el éxito en adquisición de contenidos sino en el dominio de las competencias del siglo XXI.
7. Fomento de la creatividad: existe una inminente necesidad de repensar los sistemas educativospara evitar ahogar la creatividad de los aprendices. Es decir, enterrar un sistema educativobasado en el control e instaurar uno de empoderamiento. El alumno nace siendo creativo y el sistema educativoha de generar las condiciones para que pueda seguir desarrollando esa creatividad.
8. Hay que romper el mito de los nativos digitales, es decir, la consideración de que todos los jóvenes son nativos digitales y dominan las TIC para usos de provecho en el siglo XXI.
9. Importancia de la Educación Emocional: la finalidad principal de la Educación es que cada sujeto pueda alcanzar un grado óptimo de bienestar social y emocional, por lo que la educación emocional debe ocupar un lugar privilegiado en los sistemas educativos. Para ello los programas de formación docente deben dedicar una mayor atención a tales competencias.
10. Cooperación necesaria entre familia, escuela y comunidad: la educación no es exclusiva de las instituciones educativas: es posible aprender en cualquier lugar de la sociedad. Para ello debe existir conexión y cooperación entre familia, escuela y comunidad. La Educación es una cuestión de toda la sociedad.

 

11. Liderazgo sin burocracia: el liderazgo en una institución educativa debe tener como finalidad principal la mejora educativa de los discentes, con un liderazgo centrado en la pedagogía y alejado de la pura burocracia. Todos los agentes de la comunidad educativa deben estar implicados en la consecución de las metas del centro. El sistema educativo debe plantearse desde la apertura hacia su contexto social. El profesor debe dejarse ayudar por otras personas y la organización del aula debe responder a grupos interactivos porque sólo el éxito de todo el aula hace llegar a cada uno de los compañeros al éxito individual.

12. Objetivo: desarrollo de competencias. Los cambios de sistema educativo deben orientarse hacia la mejora competencial de los estudiantes. La sociedad digital requiere de competencias que los sistemas educativos han de desarrollar (autonomía, adaptación, tratamiento de la información, etc.), reformando el currículo. Se requerirá de unidades didácticas más simples basadas en tales competencias útiles para la inserción social, aprendiendo de forma conectada en red.

13. Foco en los intereses del aprendiz: el aprendizaje debe producirse de forma natural, partiendo de los intereses del aprendiz, teniendo en cuenta lo que ya sabe, desde la práctica y de cometer errores para ser reorientado por el docente. La tecnología no reinventa a la pedagogía, como mucho la desarrolla consiguiendo hacer algo que antes no se podía hacer. Enseñar no es contestar preguntas, enseñar es ayudar a la gente a hacerse preguntas, necesitamos una pedagogía más de preguntas que de respuestas.

14. Un nuevo rol del profesor y su formación: desde la transmisión de contenidos a la orientación y apoyo del alumno, generando las condiciones para que sea éste el que, de manera activa y experimental, construya su propio conocimiento. Ello comporta que la formación docente se reconfigure, contemplando de forma más sólida el uso pedagógico de los entornos digitales para la sociedad del siglo XXI. La formación docente en educación emocional debe ocupar un lugar privilegiado en el currículo de formación docente. En cuanto a la escuela, esta educación se debe abordar desde la transversalidad. Las materias básicas deben servir de pretexto para abordar la educación emocional.

15. Nueva ecología del aprendizaje: existe una nueva ecología del aprendizaje que está reconfigurando la educación. Volvemos a entenderla en su sentido amplio, más allá de su simple consideración como escolarización.  Para idear la educación del futuro debemos fijarnos en los parámetros que queremos romper: espacio/ tiempo, escuela física/ nube, docente fijo/ guía alternativo, grupos permanente/ grupos itinerantes, etc.

16. El reto de considerar todos los ámbitos educativos posibles: existe una necesidad de disrupción en el sistema educativo planteado como ente aislado de la sociedad. Los aprendizajes producidos en ambientes no formales e informales crecen a un ritmo vertiginoso y no quedará más remedio que considerar los beneficios de todos estos ámbitos educativos.

17. Interactuación sobre los contenidos: el aprendizaje no está en los contenidos sino en las interacciones que se producen alrededor de ellos. El aprendizaje en red a través de interacciones debe consistir en agregar, remezclar y poner en práctica los conocimientos

18. Una formación adaptada a las demandas: la construcción del currículo que deberá configurar los nuevos perfiles que demanda la sociedad tendrá que hacerse entre todos los agentes involucrados en su desarrollo. La sociedad y las escuelas deben colaborar para adaptar la formación a las demandas sociales del siglo XXI.

19. Se trata de formar a ciudadanos, no solo a profesionales eficientes: un sistema educativo abierto a la comunidad y basado en aprendizajes colaborativos que implican a toda la sociedad. La labor de este sistema no es formar a ciudadanos únicamente para ser útiles a un mercado, sino formar a ciudadanos capaces de desenvolverse en todos los niveles sociales.

20. Evitar la ansiedad tecnológica: la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, es imposible predecir qué tipo de tecnología habrá en un futuro próximo. Lo que sí tendrá que hacer la sociedad, es diseñar cómo quiere que sea la educación del siglo XXI, la tecnología que acompañará será la que esté disponible llegado el momento de la implantación.

La inseguridad que muchos docentes experimentan al momento de incorporar nuevas tecnologías y metodologías, tienen en muchos de los casos componentes emocionales. Estas respuestas automáticas puede vedar al docente y a sus estudiantes del potencial que tienen los recursos que actualmente están disponibles. Es importante que los establecimientos incluyan dentro de sus políticas y plan de trabajo el manejo saludable de las emociones así como la adquisición de herramientas emocionales para los estudiantes, con el fin de que sean adultos competentes y asertivos.